En algunas zonas del país, ciudadanos deberán viajar hasta 28 horas y recorrer cerca de 500 kilómetros para poder emitir su voto en la jornada electoral.
Uno de los casos más extremos se registra en la comunidad nativa Alto Tuntus, ubicada en el distrito de Imaza, provincia de Bagua, región Amazonas. En este punto, considerado uno de los más remotos del país, los electores deben recorrer cerca de 500 kilómetros combinando transporte terrestre y fluvial para llegar a su local de votación, en medio de una geografía de difícil acceso.
Sin embargo, en esta misma zona también se registra un avance significativo. Por primera vez, 218 ciudadanos del pueblo awajún podrán ejercer su derecho al voto sin salir de su comunidad, lo que evita largos y costosos traslados y marca un paso importante en la inclusión electoral de poblaciones históricamente relegadas.
Este escenario contrasta con la realidad de las ciudades, donde millones de electores pueden acudir a votar a pocos minutos de sus domicilios, lo que pone en evidencia las brechas existentes en el ejercicio de derechos fundamentales como el sufragio.