A través de sus composiciones y ejecuciones instrumentales, la Estudiantina Magisterial José Antonio Salazar Rodrigo de la UGEL Moho, bajo la presidencia del profesor Juan Carlos Mamani Mamani, se consolida como uno de los máximos baluartes de la identidad cultural altiplánica. Guiada por el magisterio local, esta institución musical rinde homenaje a la rica historia melódica del “Jardín del Altiplano”, reviviendo la notoriedad que alcanzó la música moheña a nivel nacional durante la primera década del siglo XX
El ensamble nace como una iniciativa de maestros artistas locales que plasman en sus pentagramas el sentir de los pueblos aymaras y las costumbres ancestrales de la provincia. Al respecto, el presidente de la estudiantina, el profesor Juan Carlos Mamani Mamani, destacó el rol formativo de la organización: “Los maestros propios y de diferentes procedencias, cobijados por la UGEL Moho, son los cimientos de diferentes generaciones a quienes instilan el amor por la música y la identidad cultural”.
La agrupación lleva el nombre del recordado maestro José Antonio Salazar Rodrigo, integrando una selecta memoria colectiva que honra a los grandes músicos y educadores de la provincia de Moho, tales como Horacio Machicao Tapia, Eugenio Salazar Carpio, Capistrano Gálvez Machicao, Gaspar Aguirre Flores, Andrés Apaza Machicao, Horacio Machicao Bejarano, Víctor Machicao Rodríguez, Arsenio Angles Angles, Luly Salazar Machicao, Froilán Gálvez Angles, cuyas obras musicales siguen vigentes en la memoria del Altiplano.
En los últimos años, la Estudiantina Magisterial ha demostrado un sólido nivel competitivo en los certámenes oficiales organizados por el magisterio, acumulando importantes galardones en diversas provincias de la región Puno: Primer Lugar: Concurso de Estudiantinas organizado por el SUTE Lampa (2025). Segundo Lugar: Concurso de Estudiantinas en Huancané (2024). Tercer Lugar: Concurso de Estudiantinas en la ciudad de Macusani, Carabaya (2023).
Con estos logros, la UGEL Moho reafirma su compromiso no solo con la excelencia educativa, sino también con la salvaguarda de los ritmos tradicionales que acompañan la historia del pueblo moheño, llevando sus armonías e historias grabadas en el alma hacia nuevos escenarios.