La región Puno afronta una preocupante ola de incendios forestales luego de que el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) reportara 13 siniestros entre el 22 y el 26 de junio. Las emergencias se registraron en diversas provincias y dejaron más de 230 hectáreas de pastos naturales consumidas por el fuego, generando severos impactos sobre la flora y fauna silvestre. Aunque hasta el momento no se reportan víctimas ni personas heridas, las pérdidas ambientales son consideradas de gran magnitud.
Los incendios fueron atendidos en distritos de las provincias de Sandia, San Román, Puno, Chucuito, Yunguyo y Carabaya, entre otras jurisdicciones. Sin embargo, al cierre del último reporte, un foco de incendio permanecía activo en el barrio Chejoña, en la zona lago de la ciudad de Puno, donde brigadas especializadas continúan ejecutando labores para evitar que las llamas se propaguen.
Frente a este escenario, el Gobierno Regional de Puno exhortó a la población a suspender las quemas de pastizales, residuos agrícolas y cualquier actividad que pueda originar incendios durante la temporada seca, cuando las condiciones climáticas favorecen la rápida expansión del fuego. Asimismo, recordó que quienes provoquen estos siniestros pueden afrontar sanciones administrativas, civiles e incluso penales por los daños ocasionados al ambiente.