El 2025 quedará registrado como un año de afirmación cultural para el Perú, marcado por reconocimientos, estrenos y proyecciones internacionales que reafirmaron el talento local en distintas disciplinas. Desde la música hasta la literatura, pasando por el cine y las artes visuales, artistas peruanos consolidaron su presencia dentro y fuera del país, posicionando la identidad nacional en escenarios de alto prestigio.
Uno de los hitos más simbólicos fue el reconocimiento a Susana Baca, quien a sus 81 años recibió el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy. La intérprete afroperuana cerró el año con el lanzamiento de un nuevo disco y el anuncio de un documental sobre su vida, reafirmando su vigencia como una de las voces más influyentes de la cultura latinoamericana. En paralelo, se conmemoró el centenario del nacimiento de Nicomedes Santa Cruz, figura esencial de la poesía y la identidad afroperuana, con reediciones y homenajes que revalorizaron su legado.
La literatura también tuvo un año fértil. Carmen Ollé fue distinguida con el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, mientras que Teresa Ruiz Rosas publicó una ambiciosa novela histórica que revisita la memoria del país desde una mirada femenina. A ellas se sumaron autores como Jeremías Gamboa y Gustavo Faverón, cuyas obras alcanzaron proyección internacional y consolidaron la presencia del Perú en el circuito editorial global.
En el ámbito de las artes visuales, el país celebró hitos significativos. La obra de la artista shipibo-konibo Sara Flores ingresó a la colección permanente del Museo Guggenheim de Nueva York y fue seleccionada para representar al Perú en la Bienal de Venecia 2026. A la par, el centenario de Fernando de Szyszlo motivó exposiciones conmemorativas que revisaron su influencia en la modernidad artística latinoamericana.
La música popular también vivió un año de expansión internacional. Desde la consagración global de Los Mirlos y su paso por escenarios emblemáticos como el Lincoln Center, hasta el ascenso de artistas como Jaze y el éxito de Mauricio Mesones en la escena local, el 2025 confirmó que la cultura peruana atraviesa un momento de proyección inédita. Un año donde la creación, la memoria y la identidad dialogaron con el mundo y dejaron huella.