El expresidente Alejandro Toledo solicitó a la presidenta Keiko Fujimori acelerar el trámite de su pedido de gracia presidencial, al asegurar que enfrenta un delicado estado de salud debido a un diagnóstico de cáncer y problemas cardíacos. "No quiero morir aquí en la cárcel", expresó desde el penal de Barbadillo, donde cumple una condena de 20 años y seis meses.
Durante una entrevista, Toledo señaló que, de obtener el beneficio, continuará su tratamiento médico en una clínica. Además, reveló que atraviesa un difícil momento familiar tras la muerte de su suegra, Eva Fernenbug, cuyo entierro —afirmó— no ha podido organizarse debido a la situación judicial que enfrenta su esposa, Eliane Karp, en Israel.
El exmandatario también comentó la reciente salida de Ollanta Humala del penal de Barbadillo, luego de que el Tribunal Constitucional anulara el proceso seguido en su contra. Según contó, el exjefe de Estado se despidió de él antes de abandonar el establecimiento penitenciario.
Por su parte, Eliane Karp reiteró el pedido para que Toledo reciba un beneficio humanitario. Argumentó que el exmandatario presenta un deterioro en su salud y que, por su edad, podría acogerse a la normativa que permite a los mayores de 80 años cumplir su condena bajo arresto domiciliario.