El Congreso aprobó la censura contra José Jerí como presidente de la mesa directiva, lo que implicó también el fin de su encargatura como presidente del Perú. La moción alcanzó 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, marcando así el cierre de una de las crisis políticas más comentadas en la agenda nacional.
La decisión del Parlamento se dio en medio de fuertes cuestionamientos y un intenso debate público que ha generado amplia reacción en redes sociales.
Tras conocerse el resultado, Jerí abandonó Palacio de Gobierno por la puerta principal acompañado de sus ministros. Sin embargo, lejos de recibir respaldo ciudadano, fue despedido entre gritos e insultos en la Plaza de Armas. “Ratero”, “sinvergüenza” y “lárgate” fueron algunas de las frases que le lanzaron. Incluso se escuchó un “Muérete, carajo”, reflejando el alto nivel de indignación de quienes se congregaron en el centro de Lima.
La sesión del pleno también estuvo marcada por expresiones ofensivas desde el propio Congreso. Durante el debate de las siete mociones de censura, un parlamentario que participaba de manera virtual lanzó una grave acusación al señalar: “Es un proxeneta (...) no un presidente”.
La frase hizo referencia a las denuncias sobre presuntas visitas nocturnas de mujeres al despacho presidencial que posteriormente habrían obtenido contratos con el Estado, así como a la supuesta relación del exmandatario con Isabel Cajo, trabajadora del Legislativo vinculada a una presunta red de prostitución.
Como antecedente, una investigación periodística reveló que Cajo y Andrea Vidal habrían asistido al cumpleaños de Jerí en 2024, cuando aún era congresista. Vidal fue asesinada semanas después en un ataque perpetrado por sicarios. En declaraciones a Panamericana, Cajo no negó de forma tajante su presencia en la reunión y sostuvo: “Si fui o no fui (...) que hablen con pruebas”. Hasta el cierre de esta nota, José Jerí no se ha pronunciado públicamente sobre su censura ni ha confirmado si asistirá a la sesión en la que se elegirá a su sucesor.