El 15 de agosto de 1839, el Congreso General Constituyente inició sus sesiones en Huancayo y aprobó una ley que encargó a Agustín Gamarra el Poder Ejecutivo bajo el título de Presidente Provisorio de la República. La medida buscaba evitar un vacío de poder mientras los congresistas definían el nuevo orden político del país.
La decisión ocurrió meses después de la batalla de Yungay, el 20 de enero de 1839, donde el Ejército Restaurador derrotó a las fuerzas de la Confederación Perú-Boliviana. Tras esta victoria, Gamarra asumió el mando e inició el proceso de restauración del Estado peruano.
El Congreso sesionó en Huancayo debido a que Lima todavía se encontraba con presencia de tropas chilenas. Bajo la presidencia de Manuel Bartolomé Ferreyros, reunió a representantes de distintos departamentos y tuvo como principales tareas reorganizar el Estado, elaborar una nueva Constitución y convocar a elecciones.
El proceso culminó el 10 de noviembre de 1839, cuando se promulgó la Constitución de Huancayo. Posteriormente, Gamarra ganó las elecciones realizadas en enero de 1840 y asumió como presidente constitucional el 10 de julio de ese año.