El Congreso y el Ejecutivo acordaron que la presentación del Gabinete Ministerial encabezado por Luis Arroyo se realizará después de las elecciones del 12 de abril. La decisión fue coordinada con el gobierno del presidente José María Balcázar, en medio de un contexto electoral que ha reducido la actividad parlamentaria.
“La propuesta era hacerlo luego de las elecciones. Así es que eso fue lo que coordinamos y así será”, señalaron desde el Legislativo.
El retraso también responde a recientes cambios en el gabinete, tras la salida de Denisse Miralles, lo que obligó al Ejecutivo a reorganizar su equipo antes de solicitar el voto de confianza. Desde el Congreso, se indicó que “fue inesperado que saliera la señora Miralles”, por lo que se consideró necesario otorgar tiempo al nuevo gabinete para su preparación. Asimismo, algunas bancadas, entre ellas Fuerza Popular, habrían respaldado esta postergación.
Otro factor clave ha sido la baja asistencia de congresistas en las sesiones. Según se informó, en el último pleno apenas participaron de forma presencial unos 20 legisladores, en medio de la campaña electoral.
“Es un problema en este momento; hay elecciones y muchos están en campaña”, se advirtió, evidenciando dificultades para garantizar el debate político en una coyuntura decisiva para el país.
En ese contexto, también se cuestionó la salida del exministro José Jerí, al considerar que su permanencia habría contribuido a la estabilidad. “Lo importante era mantener la estabilidad, sobre todo en un período electoral”, se afirmó, reconociendo que la coyuntura política actual está marcada por el proceso electoral.
Sobre el gobierno de Balcázar, se señaló que la atención pública se ha centrado en las elecciones, aunque se hizo un llamado a la vigilancia institucional: “Es muy importante que el Congreso y los medios estén atentos para detectar cualquier problema”, concluyeron.