El titular del Ministerio Público, Tomás Gálvez, desató controversia en su primera entrevista al referirse al caso Los Cuellos Blancos del Puerto. “Eso fue una invención”, afirmó al rechazar la existencia de una red en las altas esferas judiciales, aunque precisó que sí hubo hechos en instancias del Callao. Sus declaraciones han reavivado el debate sobre uno de los mayores escándalos de corrupción del sistema judicial peruano.
Gálvez sostuvo que nunca tuvo vínculos con los implicados y citó la colaboración eficaz de Walter Ríos como sustento. “A mí ni me menciona porque yo nunca me reuní con él”, indicó, insistiendo en que las acusaciones que lo involucraban como parte de los denominados “hermanitos” carecen de fundamento. Además, reveló que no contó con el respaldo de Luis Arce Córdova en la votación interna.
El ahora fiscal de la nación fue elegido con tres votos en la Junta de Fiscales Supremos y asumirá funciones hasta 2029. Su designación se da tras un periodo como interino marcado por decisiones cuestionadas, como la desactivación de equipos especiales vinculados a casos emblemáticos de corrupción, lo que ha generado críticas desde diversos sectores.
En paralelo, Gálvez anunció que sustentará una nueva ley orgánica del Ministerio Público ante el Congreso, iniciativa que ha encendido alertas entre fiscales anticorrupción. Según advierten, la propuesta podría afectar la independencia de los magistrados al permitir su reubicación por “necesidad de servicio”, en un contexto de alta tensión institucional en el país.