El Gobierno de Keiko Fujimori decidió retirar a Jaime Moreno Eustaquio de la presidencia ejecutiva de Essalud, apenas dos meses después de su designación. La salida fue oficializada mediante una resolución suprema publicada en El Peruano, que señala como motivo la “pérdida de la confianza de la autoridad proponente”.
Moreno había asumido el máximo cargo de Essalud el pasado 10 de junio, durante la gestión de José María Balcázar. Sin embargo, con el cambio de Gobierno permaneció en el puesto y, a finales de julio, incluso señaló que no tenía previsto dejarlo, al considerar que su salida debía ser solicitada por la presidenta de la República.
La decisión del Ejecutivo lleva las firmas de la presidenta Keiko Fujimori y del ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput. En el mismo documento se designó a Hilda Sandoval Cornejo como nueva presidenta ejecutiva de Essalud de manera temporal, mientras se define al titular definitivo. Sandoval ya formaba parte del Consejo Directivo de la institución como representante del Estado y se desempeña como viceministra de Trabajo.
El ministro Sheput calificó la salida de Moreno como el inicio del “proceso de mejora de Essalud” y sostuvo que la prioridad del Gobierno será garantizar que los asegurados puedan acceder a los beneficios y servicios que les corresponden.
CUESTIONAMIENTOS. El cambio en la conducción ocurre en medio de cuestionamientos sobre la situación financiera y operativa de Essalud. El exparlamentario Carlos Zeballos, quien encabezó un grupo de trabajo sobre la institución, denunció recientemente un presunto perjuicio económico superior a S/1 300 millones relacionado con la compra de medicamentos.
Según Zeballos, parte del problema estaría vinculada a la delegación de adquisiciones a las redes prestacionales, lo que habría permitido que algunos medicamentos fueran comprados hasta cuatro veces por encima de su valor real, en lugar de recurrir a compras corporativas.
El propio Moreno había reconocido semanas atrás que Essalud atravesaba una crisis financiera y operativa, además de problemas en el abastecimiento de medicamentos, el funcionamiento de equipos médicos y la gestión de los servicios. En ese momento, señaló que evaluaría la posibilidad de solicitar una declaratoria de emergencia luego de realizar un diagnóstico de la institución.