A menos de dos semanas de culminar su gestión, el presidente José María Balcázar presentó ante el Congreso de la República una solicitud para recibir la pensión vitalicia de expresidente, argumentando que dirigió el país desde febrero de 2026 y que su situación debe ser regularizada conforme a la investidura que ejerció. El pedido fue dirigido al titular del Parlamento, Fernando Rospigliosi, y se sustenta en la Ley N.° 26519, así como en precedentes administrativos.
En el documento, Balcázar sostiene que negarle este beneficio constituiría un acto de discriminación e invoca el caso del expresidente Valentín Paniagua, quien accedió a una pensión tras asumir la jefatura del Estado mediante sucesión presidencial. El mandatario considera que ambas situaciones guardan similitudes y que debe aplicarse el principio de igualdad ante la ley.
Sin embargo, la solicitud ha generado debate debido a que la Ley N.° 26519, promulgada en 1995, establece que la pensión vitalicia corresponde a los expresidentes constitucionales elegidos por sufragio directo, requisito que no cumpliría Balcázar, quien asumió la Presidencia por sucesión parlamentaria y no mediante elección popular.
El caso ahora queda en manos del Congreso, que deberá evaluar el pedido y determinar si corresponde aplicar el beneficio solicitado o mantener la interpretación vigente de la norma. La decisión podría abrir un nuevo precedente sobre el acceso a pensiones vitalicias para mandatarios que llegaron al cargo por sucesión constitucional.
La solicitud se presenta en la recta final del actual Gobierno, cuando el país se prepara para el cambio de mando presidencial previsto para el 28 de julio, fecha en la que asumirá la nueva administración elegida en las urnas.