El exfiscal José Domingo Pérez volvió a encender el debate político y judicial al asegurar que Mark Vito, exesposo de Keiko Fujimori, habría participado activamente en la recaudación de dinero en efectivo para campañas políticas. En declaraciones al pódcast de El Foco, describió un presunto esquema en reuniones privadas con empresarios:
“Ella se retiraba y venía Mark Vito con bolsa a que pongan el dinero”, relató, generando fuerte impacto en redes sociales y reacciones en el escenario electoral.
Según el exintegrante del equipo Lava Jato, estos encuentros no eran aislados, sino parte de una dinámica constante. “Hacía como una chancha, pero no estamos hablando de mil dólares (…) era cada mes”, afirmó, al detallar lo que calificó como una modalidad de financiamiento irregular.
Pérez incluso habló de una “política extorsiva”, señalando que los empresarios se sentían presionados a aportar dinero debido a la influencia política de Fujimori y su presencia en el Congreso.
El caso se remonta al denominado “caso cócteles”, investigación que involucra a Fuerza Popular por presunto financiamiento ilícito en las campañas de 2011 y 2016, con aportes que incluirían millones de dólares de empresas como Odebrecht y Credicorp.
Aunque el Tribunal Constitucional anuló la acusación contra Fujimori, la situación de Vito es distinta: continúa procesado por lavado de activos, con un pedido fiscal de más de 22 años de prisión.
De acuerdo con la Fiscalía, el empresario habría gestionado fondos de origen ilícito de manera independiente, incluso mediante su empresa MVV Bienes Raíces. “Tiene mucha información si en algún momento se recupera la debida justicia”, sostuvo Pérez, al sugerir que Vito podría jugar un rol clave en el futuro del caso.
Mientras tanto, el proceso sigue en curso y mantiene alta la atención pública, posicionándose como uno de los temas más comentados en la agenda política peruana.