El expresidente interino José Jerí estuvo al borde de las lágrimas luego de que el Congreso oficializara su vacancia, según reveló el dominical Cuarto Poder en un reportaje que mostró las últimas horas del mandatario en Palacio de Gobierno.
La destitución se produjo tras la acumulación de siete mociones de censura, en medio de una fuerte crisis política y a menos de dos meses de las elecciones generales del 12 de abril, marcando uno de los episodios más tensos del actual escenario electoral en Perú.
De acuerdo con el informe periodístico, Jerí presenció su último cambio de guardia mientras sonaba “Persiana americana” de Soda Stereo, tema que él mismo habría pedido antes de cerrar puertas y ventanas en el recinto presidencial. Luego se retiró a un ambiente privado, almorzó solo y recibió a su abogado minutos antes de la 13:30, cuando se oficializó la declaración de vacancia que puso fin a su breve mandato.
La Mesa Directiva del Congreso comunicó formalmente su salida del cargo, y Jerí recogió sus pertenencias en un espacio restringido al que solo accede el presidente. Sus colaboradores le ofrecieron respaldo en ese momento crítico, pero él solicitó serenidad. Más tarde convocó a su gabinete en la sala Mariano Santos. Los ministros llegaron sin cámaras ni declaraciones públicas y compartieron un gesto simbólico: pan serrano traído desde Ayacucho por el titular de Cultura.
“No hubo brindis ni despedidas formales, solo pan y agua”, detalló el reportaje. El encuentro duró menos de veinte minutos. Jerí ingresó únicamente para agradecerles y pidió que la reunión se grabara y difundiera públicamente. Antes de abandonar Palacio, solicitó tomarse fotografías con sus ministros y trabajadores usando su propio teléfono. Fue entonces, según el informe, cuando mostró su mayor carga emocional, conteniendo las lágrimas frente a su equipo.
El Congreso sacó del poder a Jerí tras semanas de cuestionamientos que hicieron caer su popularidad, entre ellos reuniones semisecretas con empresarios chinos vinculados a contratos estatales y presuntas irregularidades en designaciones dentro de Palacio. El ahora exmandatario evitó dirigirse al atril preparado para un posible mensaje a la nación y optó por salir acompañado de su gabinete, mientras recibía aplausos en su despedida.