La presidenta electa, Keiko Fujimori, anunció que su estrategia para enfrentar al crimen organizado contempla la construcción de al menos cuatro grandes cárceles, además de un penal de máxima seguridad destinado a los delincuentes más peligrosos. La propuesta forma parte de su plan para reducir la violencia y el hacinamiento penitenciario.
Según explicó este fin de semana en una entrevista a un medio colombiano “Semana”, las nuevas prisiones se ejecutarán mediante licitaciones internacionales con el objetivo de acelerar los plazos de construcción. Como referencia mencionó la experiencia de El Salvador y señaló que buscará concretar las obras en el menor tiempo posible.
La mandataria también adelantó que impulsará cambios en el Código Penal y el Código Procesal Penal, así como la expansión de los juzgados de flagrancia, al considerar que el sistema judicial mantiene altos niveles de impunidad frente a la delincuencia organizada.
RASTRILLAJE. En materia de seguridad, indicó que las Fuerzas Armadas participarán en operativos de rastrillaje en las zonas de frontera y trabajarán de manera coordinada con la Policía Nacional. Asimismo, planteó fortalecer el intercambio de inteligencia con otros países de Sudamérica para combatir redes criminales transnacionales.
Fujimori Higuchi añadió que buscará cooperación internacional con países que ya aplican este tipo de políticas de seguridad, como El Salvador y Ecuador, además de expresar su interés en que el Perú se incorpore a iniciativas regionales para enfrentar a los carteles del crimen organizado.