Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, sacudió el escenario político al sugerir que Vladimiro Montesinos, históricamente vinculado al fujimorismo, “está en la campaña asesorando a esta señora [Keiko Fujimori], porque a ella tampoco no le da tanto el cerebro”, durante una entrevista con Canal N en la que planteó que Montesinos estaría influenciando la estrategia de Fuerza Popular en estas elecciones.
El exasesor de Alberto Fujimori (1990-2000), de 80 años, se encuentra recluido en la Base Naval del Callao, cumpliendo condenas por corrupción, soborno y otros delitos que marcaron una de las épocas más controversiales de la política peruana.
López Aliaga no solo señaló a Montesinos sino que lanzó una teoría más amplia: “Esto está planeadazo. Este es un tema psicosocial de Montesinos, igualito”, al acusar a Keiko Fujimori, César Acuña y figuras de Acción Popular de haber pactado la elección de presidentes del Congreso con fines oscuros y de control de ministerios.
Además, defendió a su bancada diciendo que los congresistas de Renovación Popular fotografiaron sus votos durante la elección de José María Balcázar —quien ahora es presidente interino hasta el 28 de julio— como prueba de que no respaldaron esa elección, contradiciendo versiones que señalaban lo contrario.
En respuesta, Keiko Fujimori ha negado tales acusaciones, calificándolas de “juego” político y pidiendo centrarse en propuestas frente a la ciudadanía, mientras la campaña presidencial entra en su fase más intensa rumbo al 12 de abril.
Con el país observando, esta disputa pone nuevamente sobre la mesa el papel de figuras históricas como Montesinos y la resistencia de partidos políticos ante acusaciones de manipulación, justo cuando Perú se prepara para uno de los comicios más competitivos de los últimos años.