La ministra de Educación, María Cuadros, presentó su renuncia irrevocable al cargo ante el presidente José María Balcázar, poniendo fin a su gestión iniciada en marzo de este año. Su salida se produce en medio de una fuerte controversia política por presuntas irregularidades en decisiones vinculadas a la Sunedu.
En la carta dirigida al jefe de Estado, Cuadros agradeció la confianza otorgada para integrar el Gabinete y afirmó que ejerció sus funciones con "integridad, dedicación y estricto respeto por el interés público". Asimismo, expresó su reconocimiento a los funcionarios del Ministerio de Educación y a los docentes del país por su compromiso con la formación de los estudiantes.
La renuncia ocurre mientras un grupo de congresistas impulsaba una moción de interpelación en su contra por la emisión de la Resolución Ministerial N.° 338-2026-MINEDU, al considerar que habría existido una intervención indebida para remover al representante del sector ante el Consejo Directivo de la Sunedu. Los parlamentarios sostuvieron que las decisiones del ministerio afectaban la autonomía de la entidad y la reforma universitaria.
Además, la exministra afronta dos denuncias constitucionales. Una fue presentada por la congresista Tania Ramírez (Fuerza Popular), quien solicita su destitución e inhabilitación por cinco años para ejercer cargos públicos. La segunda fue interpuesta por el exconsejero regional Luis Caya, quien pidió que sea investigada penalmente por presuntos delitos de abuso de autoridad, colusión y negociación incompatible.