La estabilidad económica del Perú depende de mantener bajo control tanto la inflación como las cuentas públicas, sostuvo el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, quien advirtió que un gasto superior a los ingresos del Estado puede terminar generando un endeudamiento difícil de sostener.
Cuba explicó que la política monetaria constituye uno de los pilares de la estabilidad, principalmente por su papel en el control de la inflación. Cuando los precios se mantienen estables, señaló, se evita una pérdida significativa del poder adquisitivo de los salarios.
El segundo componente es la política fiscal. Según el titular del MEF, mantener las cuentas públicas ordenadas implica evitar que el Estado gaste de manera permanente por encima de lo que recauda. De lo contrario, aumenta la deuda y, si esta llega a niveles insostenibles, el país puede verse obligado a aplicar medidas de ajuste.
El ministro recordó que Perú experimentó este escenario durante las décadas de 1970 y 1980, cuando los desequilibrios fiscales estuvieron acompañados de fuertes ajustes, menor inversión pública y pérdida de empleos. Cuba mencionó también los casos recientes de Bolivia, Argentina y Venezuela como ejemplos de las consecuencias de los problemas fiscales.
En ese contexto, destacó que el modelo económico aplicado en Perú durante las últimas tres décadas ha permitido mantener un mayor equilibrio de las finanzas públicas y reducir el riesgo del país.
Según explicó, esa estabilidad también tiene efectos sobre la economía de los hogares. Un menor riesgo país contribuye a que las tasas de interés sean más favorables, lo que permite que productos financieros como los créditos hipotecarios sean accesibles a más personas y puedan pagarse en plazos prolongados.