Nicanor Boluarte, hermano de la expresidenta Dina Boluarte e investigado por presuntamente liderar una organización criminal, habría sido el responsable de filtrar la información sobre la visita secreta que realizó el gobernante interino José Jerí a un empresario chino en Lima. Así lo señala un reporte difundido por Epicentro TV, que vincula esta revelación con disputas internas y relaciones empresariales cercanas al entorno presidencial.
De acuerdo con la periodista Clara Elvira Ospina, la conclusión a la que se estaría llegando dentro de Palacio de Gobierno es que Nicanor Boluarte “echó al agua” al mandatario, debido a su relación estrecha con empresas vinculadas al empresario Zhihua Yang. Ni la defensa de Boluarte ni la Secretaría de Comunicación y Prensa del Despacho Presidencial respondieron a las consultas periodísticas, pese a que el caso ya ha motivado anuncios de una eventual moción de vacancia.
La polémica se originó tras la revelación del programa Punto Final sobre una reunión realizada la noche del 26 de diciembre de 2025. Jerí llegó en un vehículo oficial a un edificio del distrito de San Borja, ingresó encapuchado y sostuvo un encuentro que no figuró en la agenda oficial ni en el portal de transparencia de Palacio de Gobierno. El Despacho Presidencial confirmó posteriormente que el mandatario cenó en un chifa del lugar entre las 22:18 y las 23:55.
Según el dominical, el inmueble alberga diversas empresas vinculadas a empresarios de origen chino, entre ellas una firma que contrató servicios profesionales de Nicanor Boluarte en 2023 y 2024, además de otras compañías relacionadas con el mismo empresario. Desde Palacio se indicó que Jerí conoce al empresario desde su etapa como congresista y que la reunión estuvo vinculada a la organización del Día de la Amistad Perú–China, precisando que el uso de capucha buscaba evitar pedidos de fotografías.
Nicanor Boluarte está comprendido en el caso fiscal denominado ‘Los waykis en la sombra’, por presuntos delitos de organización criminal, cohecho activo genérico y tráfico de influencias. En paralelo, la Comisión de Ética del Congreso evalúa citar a José Jerí para que explique la reunión fuera de registro oficial. Incluso, el vocero de Somos Perú, Héctor Valer, consideró necesario abrir un proceso disciplinario interno, al advertir que esta “conducta sospechosa” afecta la imagen del partido.