El expresidente Ollanta Humala Tasso salió este viernes del penal de Barbadillo, en el distrito de Ate, luego de que el Poder Judicial ordenara su liberación inmediata en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que dejó sin efecto la condena de 15 años de prisión impuesta por el presunto delito de lavado de activos. La resolución marca un nuevo giro en uno de los procesos judiciales más emblemáticos de los últimos años en el país.
A su salida del establecimiento penitenciario, Humala ofreció declaraciones a la prensa y aseguró que tanto él como su entorno fueron objeto de una persecución impulsada por razones políticas. "Mi esposa Nadine, yo, mi familia y el Partido Nacionalista hemos sido víctimas de una persecución política y judicial", afirmó. Asimismo, rechazó las acusaciones relacionadas con presuntos aportes ilícitos para sus campañas electorales y sostuvo: "Jamás hemos cometido delito alguno, nunca he recibido aportes de campaña ni de Venezuela ni de Brasil".
El exmandatario también cuestionó la actuación de las autoridades durante el proceso judicial y calificó de ilegal su encarcelamiento. "El 15 de abril del año pasado fui secuestrado por el Poder Judicial, por el Estado", manifestó, al tiempo que denunció que las investigaciones afectaron gravemente a su familia. Según explicó, la situación obligó a que su esposa, Nadine Heredia, buscara asilo y que sus hijos abandonaran el país.
Humala permanecía recluido en el penal de Barbadillo desde abril de 2025, cuando el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional lo condenó, junto a su esposa, a 15 años de prisión por el presunto ocultamiento del origen de aportes para las campañas presidenciales de 2006 y 2011. No era la primera vez que permanecía en ese establecimiento, pues entre 2017 y 2018 también cumplió prisión preventiva por el mismo caso, medida que entonces fue revocada por el propio Tribunal Constitucional.