La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) decidió no utilizar la herramienta digital STAE en la segunda vuelta de las elecciones del próximo 7 de junio, en medio de cuestionamientos por fallas técnicas registradas en la primera jornada electoral.
La medida fue oficializada mediante una resolución firmada por el exjefe del organismo, Piero Corvetto, días antes de su renuncia del 21 de abril. Según el documento, el nuevo plan operativo ya no contempla el uso de esta tecnología en Lima y Callao, zonas que concentran más de 8 millones de electores.
El sistema STAE había sido implementado el pasado 12 de abril como parte de un proceso de digitalización electoral, con el objetivo de agilizar el llenado de actas y reducir observaciones. Sin embargo, durante la jornada se reportaron múltiples problemas logísticos, como la falta de contraseñas para acceder a los equipos o impresoras sin tinta.
Estas deficiencias generaron críticas y encendieron el debate sobre la capacidad operativa del sistema en un proceso clave para la democracia peruana.
Con esta decisión, el proceso vuelve al conteo manual en Lima y Callao, lo que implica que los miembros de mesa deberán llenar a mano las actas de instalación, sufragio y escrutinio. Posteriormente, los documentos serán trasladados a los centros de cómputo para su procesamiento, lo que podría generar una demora en la entrega de resultados.
“El objetivo era minimizar errores, pero las fallas obligaron a replantear la estrategia”, señalaron fuentes vinculadas al proceso electoral.
Este cambio se da en paralelo a las investigaciones que involucran a Corvetto, cuya vivienda fue allanada por la Fiscalía y la Policía Nacional del Perú (PNP) por presuntos delitos de colusión y omisión de funciones.
El operativo fue autorizado por el juez Manuel Chuyo Zavaleta e incluyó la incautación de equipos electrónicos, mientras también se intervinieron inmuebles de funcionarios y la empresa Gálaga. Este contexto refuerza la crisis institucional en torno al sistema electoral peruano en una etapa decisiva del proceso.