El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, reconoció que su continuidad en el cargo está en evaluación, en un contexto marcado por cuestionamientos políticos y recientes cambios en la institución. “Todos, incluido quien les habla, están en evaluación. Esta es una carrera [...] muy volátil”, declaró, aludiendo a la naturaleza cambiante de los cargos dentro de la PNP y a las decisiones que dependen del Ejecutivo.
Sus declaraciones se producen semanas después de que el líder prófugo de Perú Libre, Vladimir Cerrón, solicitara públicamente su salida, cuestionando su desempeño frente a la inseguridad ciudadana. “El nuevo presidente debe combatir la inseguridad [...] empezando por la baja del comandante general”, escribió en redes sociales, elevando la presión política sobre la actual gestión policial.
Como antecedente, el Gobierno oficializó recientemente la reubicación de seis generales de la PNP mediante resolución suprema firmada por el presidente José María Balcázar. Entre los cambios más relevantes figura la salida del general Francisco Vargas de la región policial Lima y su reemplazo por Jorge Castillo, quien ha sido vinculado a investigaciones por presuntos ascensos irregulares en las Fuerzas Armadas y la Policía durante el 2021.
Pese a las críticas, Arriola defendió la reorganización interna y negó que responda a problemas de gestión. “Los cambios [...] significan un redireccionamiento de las estrategias operativas” y “no son muestra de falta de eficiencia”, afirmó. Además, subrayó que la institución respeta las decisiones del Ejecutivo y reiteró su disposición a cumplir las disposiciones del Gobierno en medio de la lucha contra la criminalidad.