El Poder Judicial del Perú ordenó al Ministerio Público concluir la investigación preparatoria contra el conductor de televisión Andrés Hurtado, conocido como “Chibolín”, por los presuntos actos de corrupción que habría cometido junto a la fiscal superior de lavado de activos Elizabeth Peralta.
Con esta decisión, la Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos deberá determinar si archiva el caso o presenta una acusación formal solicitando penas de prisión.
El abogado del presentador, Elio Riera, confirmó que el tribunal rechazó el pedido de la Fiscalía para ampliar el plazo de investigación por cuatro meses adicionales. Según explicó, la defensa sostuvo que el tiempo legal ya había vencido.
“Yo dije que no corresponde porque ya se culminó todo el plazo, se han hecho todas las investigaciones y no se puede dilatar por demora de la propia carga procesal”, afirmó el penalista, al señalar que el juzgado finalmente ordenó cerrar la etapa investigativa.
Pese a esta decisión, el proceso judicial aún enfrenta otro punto clave: la solicitud fiscal para prolongar por 18 meses la prisión preventiva de Hurtado. El fiscal adjunto supremo Denis Pérez argumentó que el conductor no tendría arraigo domiciliario, familiar ni laboral, lo que representaría un riesgo de fuga.
Además, mencionó que perdió su vínculo laboral con Panamericana Televisión tras cambios en la empresa y que suele hospedarse en hoteles.
Durante la investigación, el Ministerio Público también presentó nuevos elementos provenientes de un colaborador eficaz, quien aseguró que fue instruido por Hurtado para transferir dinero a familiares y terceros con el objetivo de ocultar su origen.
La defensa, sin embargo, rechazó estas acusaciones y afirmó que no se ha logrado confirmar la ruta financiera de los supuestos fondos, por lo que considera que el caso carece de la complejidad que justifique ampliar el proceso judicial.