El ministro de Vivienda, Mauricio Arnillas, pidió a las familias que habitan en torrenteras y cauces de ríos abandonar esas zonas ante el riesgo de desbordes por el fenómeno El Niño. El titular del sector sostuvo que la prioridad debe ser proteger la vida de las personas y actuar antes de que se produzcan las emergencias.
Durante una entrevista con RPP, Arnillas señaló que el Gobierno trabaja en medidas para mitigar los riesgos asociados a las lluvias y a la activación de quebradas. Sin embargo, advirtió que las familias asentadas en zonas vulnerables también deben tomar decisiones preventivas.
“Es mejor estar preparado para lo peor que no hacer nada, entonces hay que prepararse para lo peor. Aprovecho para pedir a la población que aún vive dentro de las torrenteras, que piensen en sus vidas, lo importante acá es salvar vidas humanas”, manifestó.
El ministro insistió en que los residentes no deben esperar a que el agua alcance sus viviendas para evacuar. Según indicó, la salida de estas zonas debe producirse antes de que comiencen las condiciones más peligrosas.
Arnillas explicó que la ausencia de desbordes durante largos periodos no garantiza que estos no vuelvan a ocurrir. Por ello, cuestionó que algunas personas descarten el peligro porque no han experimentado una emergencia reciente.
“No es generar miedo, es simplemente que las torrenteras son como venas dentro de nuestro cuerpo, siempre está pasando por ahí agua”, señaló.
El titular de Vivienda añadió que existe una alta probabilidad de que las torrenteras transporten grandes volúmenes de agua durante el evento climático, por lo que consideró necesario prepararse con anticipación.
El ministro también afirmó que las advertencias sobre un fenómeno El Niño extraordinario se conocían desde febrero de 2026, pero que, según su versión, las acciones comenzaron varios meses después.
“Estamos haciendo un trabajo titánico para que Perú pueda soportar de la mejor manera este fenómeno que viene”, sostuvo al referirse a las labores que, aseguró, desarrolla actualmente el Ejecutivo para reducir los posibles impactos.
Sus declaraciones se producen en medio de los preparativos del Gobierno frente a las lluvias y posibles emergencias, con especial preocupación por las poblaciones instaladas en cauces y zonas expuestas a inundaciones.