Rafael López Aliaga cambió su posición de respaldo que tenía con la presidenta del Perú, Keiko Fujimori y lamentó haber respaldado su candidatura presidencial. El líder de Renovación Popular consideró que sus primeras semanas de gestión representan una continuidad del gobierno de Dina Boluarte.
El excandidato la denominó como “Dina Boluarte II” y cuestionó principalmente la falta de medidas inmediatas contra la inseguridad. Señaló que Fujimori debió asumir el poder con un “shock de seguridad” listo y no esperar varias semanas para empezar a implementarlo ante el avance de la criminalidad.
También criticó que el Ejecutivo mantenga el respaldo económico a Petroperú. Sostuvo que los recursos destinados a la empresa estatal deberían ser utilizados para fortalecer la lucha contra el crimen organizado.
MÁS HECHOS. Otro de sus cuestionamientos fue el salvoconducto otorgado a Betssy Chávez para viajar a México. Calificó esta decisión como uno de los “errores gravísimos” de los primeros días de la administración de Fujimori Higuchi.
Con estos cuestionamientos, López Aliaga se distanció del respaldo que brindó a Fujimori antes de la segunda vuelta. Incluso resumió su evaluación con una crítica directa: “No hay orden”, al considerar que la presidenta no estaría cumpliendo su promesa de garantizar seguridad.