El juez Richard Concepción Carhuancho afirmó que su suspensión por parte de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) responde a motivaciones políticas. El magistrado sostuvo que la medida no tiene base legal y recordó que las resoluciones que emitió contra la hoy presidenta electa Keiko Fujimori fueron ratificadas por instancias superiores.
Concepción Carhuancho rechazó que la sanción disciplinaria tenga fundamento jurídico y aseguró que la Ley de la Carrera Judicial le permite dictar clases en instituciones privadas no universitarias.
"Estaba dentro de la excepción", afirmó, al indicar que otros jueces y fiscales realizan la misma actividad sin haber sido sancionados. "En mi caso aplicaron toda la batería disciplinaria para suspenderme", sostuvo.
El magistrado también defendió la decisión que adoptó en 2018 al ordenar la prisión preventiva contra Keiko Fujimori por el entonces caso Cócteles. Recordó que la medida fue confirmada por la Segunda Sala Penal de Apelaciones y posteriormente por la Corte Suprema.
"Se pone el reflector en mi persona, pero se olvida que mi decisión fue confirmada", manifestó.
Asimismo, reveló que afronta otros dos procesos disciplinarios ante la JNJ, uno de ellos originado por una denuncia presentada por el actual presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi. En ese contexto, cuestionó declaraciones previas del parlamentario sobre una supuesta reforma del Poder Judicial y comentó: "Quisiera saber cuál va a ser la escoba con la cual se va a barrer, por lo menos para poder estar advertido".
Finalmente, denunció que a inicios de este año le retiraron la protección policial que tenía asignada y afirmó que, pese a solicitar formalmente la restitución del resguardo, no ha obtenido respuesta. Señaló que la medida lo deja expuesto debido a que ha conocido procesos vinculados con organizaciones criminales, tráfico ilícito de drogas y sicariato.
"No busco victimizarme, solo defender mis derechos y protegerme de cualquier riesgo", expresó.