El director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Jaime Saavedra, advirtió que el uso inadecuado de la inteligencia artificial puede afectar el aprendizaje de los estudiantes. La alerta fue difundida tras un estudio del Centre for Economic Policy Research (CEPR) realizado durante 30 meses a 26 000 alumnos de secundaria en China.
La investigación encontró que los estudiantes que utilizaron inteligencia artificial elevaron en 18 % sus calificaciones en tareas y redujeron en 30 % el tiempo dedicado a realizarlas. Sin embargo, después de seis meses, sus notas en exámenes a libro cerrado descendieron 20 % y los puntajes en pruebas de ingreso universitario cayeron hasta 24 %.
Saavedra sostuvo que el principal problema surge cuando la tecnología reemplaza el esfuerzo intelectual del alumno. “Si la IA hace la tarea de tu hijo, el cerebro de tu hijo no participó en eso”, afirmó. El estudio concluyó que cerca del 80 % de los estudiantes que recurrieron a estas herramientas desarrollaron dependencia para completar sus actividades académicas.
El exministro explicó que la inteligencia artificial puede ser beneficiosa cuando funciona como apoyo pedagógico. “La IA es una herramienta”, señaló, al comparar su uso con un bisturí que puede generar beneficios o perjuicios dependiendo de quién lo utilice. Los estudiantes que emplearon la tecnología para profundizar su comprensión mantuvieron resultados similares a quienes no la usaron.
La evidencia internacional presenta resultados mixtos. Investigaciones de las universidades de Harvard y Stanford reportaron mejoras académicas significativas cuando la IA fue utilizada como tutor educativo. Sin embargo, informes de la OECD y de universidades estadounidenses advierten que los beneficios suelen desaparecer en evaluaciones presenciales y que existe preocupación por la pérdida de habilidades de pensamiento crítico.