La inseguridad vuelve a poner a prueba al gobierno de Keiko Fujimori. En apenas dos semanas de gestión, el Perú ya registra 97 homicidios, según datos oficiales del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef) contabilizados entre el 28 de julio y el 13 de agosto sin ser evitados.
La cifra ocurre pese a que la presidenta colocó la lucha contra la delincuencia como una de las principales prioridades de su gobierno y anunció el “Plan escudo” como una estrategia para enfrentar la criminalidad.
Sin embargo, los asesinatos continúan registrándose a diario.
Del total de muertes, el proyectil de arma de fuego aparece como la principal causa, reflejando el nivel de violencia con el que se están cometiendo los crímenes.
Días antes, Sinadef ya contabilizaba 83 homicidios entre el 28 de julio y el 10 de agosto.
RETOS. El incremento de asesinatos representa así uno de los primeros grandes desafíos para la administración Fujimori, que recibió la seguridad ciudadana como una de las principales demandas de la población. La promesa de recuperar las calles todavía no muestra resultados en sus primeras semanas.
Con estos registros, el gobierno de Keiko Fujimori enfrenta su primer cuestionamiento en materia de seguridad, 97 personas asesinadas en sus primeros 17 días, mientras la delincuencia continúa golpeando a distintas zonas del país.