La entrega de ayuda humanitaria se ha intensificado en múltiples distritos de las provincias de Caylloma, Castilla, La Unión y Arequipa, tras los severos daños ocasionados por las lluvias intensas.
La crisis climática ha dejado viviendas afectadas, vías destruidas y poblaciones aisladas en toda la región, que hasta la fecha ha sumado miles de damnificados e incluso vidas perdidas.
Las acciones se ejecutan a través de la Gerencia Regional de Gestión del Riesgo de Desastres, que distribuyó alimentos, frazadas, bobinas de plástico y herramientas a distritos como San Juan de Siguas, Achoma, Tapay, San Antonio de Chuca, Ayo, Andagua, Uñón, Toro y Tauría.
Los bienes fueron entregados desde almacenes regionales y recepcionados por autoridades locales para su distribución directa.
El distrito de Toro en la provincia de La Unión figura entre los más golpeados. Lluvias intensas generaron huaicos y deslizamientos que dañaron vías vecinales en sectores como Chaucalla y Farallón, afectando la conectividad y obligando a labores de limpieza y rehabilitación.
A ello se suma el aislamiento temporal de anexos y la vulnerabilidad constante de estas zonas altoandinas frente a eventos climáticos extremos.
En Caylloma y Castilla, el impacto también ha sido crítico. Distritos como Achoma y Andagua registraron bloqueos de carreteras por torrenteras, más de 56 kilómetros de vías resultaron destruidos, afectando el transporte, el acceso a servicios y el traslado de productos.
Asimismo, en zonas agrícolas se reportaron pérdidas y riesgos por acumulación de agua, afectando cultivos y canales de riego.
Este escenario se enmarca en una crisis mayor. Las lluvias activaron quebradas, generaron inundaciones y dejaron más de mil viviendas afectadas en la provincia de Arequipa, además de daños en infraestructura clave y víctimas mortales.
Las precipitaciones continúan generando alertas en las zonas altas de la región, mientras las autoridades advierten que las emergencias podrían prolongarse en las próximas semanas.