El hospital de Chala (Caravelí) continúa atendiendo en condiciones precarias. Durante una inspección realizada por el consejero regional y presidente de la comisión de Salud, Gregorio Ale Cruz, se constató que los médicos utilizan sus propias laptops para registrar la atención de los pacientes debido a la falta de equipos informáticos.
El informe de fiscalización revela un grave deterioro de la infraestructura actual. Existen problemas en la bomba de agua y las tuberías internas, mientras que dos quirófanos requieren mantenimiento para operar en condiciones adecuadas y atender a los más de 15 000 usuarios del distrito.
Se observaron consultorios separados únicamente con paneles de drywall, lo que permite que se escuchen las consultas médicas entre ambientes, afectando la privacidad de los pacientes. A ello se suma una red eléctrica deficiente que incluso habría malogrado un equipo odontológico.
PERSONAL. Las deficiencias también alcanzan al recurso humano. El establecimiento reporta falta de nutricionista, pediatra y ginecólogo, además de problemas por escasez de personal. El hospital funciona como un establecimiento de nivel I-3, con atención limitada y ambulancias operativas, una de ellas donada por una empresa minera, para la cual incluso se solicitó cambio de conductor.