Roberta Calsín Pacompía, sobreviviente del ataque con hacha contra su familia en Majes, pidió ayuda económica para continuar el tratamiento de sus hijos, quienes sufrieron graves lesiones durante la agresión que causó la muerte de su esposo, Gerardo Calsín Cari.
La madre aseguró que los menores permanecen en Lima y que las operaciones que necesitan todavía no se concretan, según su testimonio, debido a la espera de material médico y a la necesidad de comprar medicamentos e insumos que no puede costear.
“Yo también necesito operación, pero no importa, yo quiero que operen a mis hijos”, declaró entre lágrimas ante los medios.
La mujer relató que su hijo de 10 años permanece en silla de ruedas y presenta una grave lesión en la columna, por lo que requiere una intervención para intentar recuperar su movilidad.
“Mi hijo de 10 años ahora está en silla de ruedas. No puede caminar. Necesita operación para volver a caminar”, manifestó.
Asimismo, señaló que una de sus hijas, de 14 años, tiene una fractura en el hombro derecho y necesita ser intervenida.
“En el hospital me piden que compre insumos de afuera, pero yo no tengo nada, no conozco esa ciudad, no sé dónde venden esas cosas”, indicó.
ATAQUE. El caso se remonta a la madrugada del 2 de junio, cuando dos hermanos ingresaron a la vivienda de la familia Calsín, ubicada en el distrito de Majes, provincia de Caylloma.
Tras ingresar, los atacaron directamente con un hacha que habían comprado la tarde anterior.
Gerardo Calsín Cari murió durante la agresión, mientras Roberta y tres de sus hijos resultaron heridos de gravedad, solo resultando ilesa la más pequeña, de aproximadamente 4 años.
La investigación identificó como presuntos responsables a los hermanos Fray Armando Ccoyuri Chumbisuca y Tony Badany Ccoyuri Chumbisuca, quienes fueron detenidos posteriormente.
De acuerdo con la investigación difundida durante la audiencia judicial, una de las menores identificó a uno de los investigados, dato que permitió orientar las primeras diligencias policiales.
Como parte del proceso, el Juzgado de Investigación Preparatoria de Majes-El Pedregal dictó nueve meses de prisión preventiva contra ambos.
Son investigados por homicidio calificado por la muerte de Gerardo Calsín y por homicidio calificado en grado de tentativa en agravio de Roberta y sus tres hijos.
Durante este periodo, el Ministerio Público debe completar pericias biológicas y químicas, analizar objetos incautados y recoger declaraciones complementarias, entre otras diligencias.
JUSTICIA. La sobreviviente reclamó una sanción severa contra los responsables del brutal ataque.
“Yo quisiera que esos asesinos reciban cadena perpetua. No quiero que quede impune la muerte de mi esposo”, señaló entre lágrimas, resaltando que el ataque dejó secuelas en los menores, ya que presenciaron la brutalidad con que su padre perdió la vida.
Mientras avanza la investigación, Roberta indicó que su familia permanece alojada en un albergue ya que, presuntamente, personal de la UPE intentó quitarle a sus hijas, por lo que viajó para llevarse a toda su familia a Lima. Sin embargo, siguen afrontando gastos.
Además, afirmó que ella necesita una intervención por las lesiones que sufrió en el rostro que están infectándose, pero insistió en que priorizará la recuperación de sus hijos.
“Yo por mis hijos estoy aquí, caminando. Yo los quiero a mis hijos”, expresó.
COLABORACIÓN. Además de solicitar apoyo legal para seguir el proceso penal, pidió solidaridad para costear los tratamientos de los menores.
Las personas que deseen colaborar con la familia pueden comunicarse al 931 110 563, número que también está habilitado para recibir donaciones por Yape, a nombre de Roberta Calsín.