Un varón identificado con las iniciales D. Q. LL. (38 años) pasará 30 años en prisión tras ser hallado culpable del delito de violación sexual en agravio de su menor hija, de 11 años de edad.
Según la investigación fiscal, los ataques ocurrieron en reiteradas ocasiones durante tres años, desde 2019 hasta 2021. Tras las agresiones, el sujeto amenazaba a la víctima para que no confesara lo sufrido.
Posteriormente, la menor contó lo ocurrido durante una sesión de terapia psicológica. Señaló que cuando vivía con el sujeto en el distrito de Acarí, en la provincia de Caravelí, había sido víctima de abuso sexual.
Asimismo, indicó que el imputado le daba unas pastillas, con la excusa de que eran para la gripe.
Durante el juicio oral, la fiscal adjunta al provincial Milagros Sueros Mejía, responsable del caso, expuso la situación.
Sustentó la responsabilidad del sujeto en base a la declaración que dio la menor en cámara Gesell, testimonios, certificado médico legal, y la pericia psicológica realizada.
Valorando los elementos, el órgano jurisdiccional dictó la sentencia de 30 años en prisión contra el sujeto, y fijó la suma de S/10 000 como reparación civil, que el varón deberá pagar a favor de la menor.