Especialistas, autoridades y delegados de Perú, Brasil, Bolivia y Ecuador participaron del 6 al 9 de julio en la Segunda Semana Aguas Amazónicas, realizada en Iquitos, donde alcanzaron un acuerdo para impulsar una estructura regional de gobernanza que permita ejecutar el Plan de Acción para la Conservación de los Grandes Bagres Migratorios Amazónicos. La iniciativa busca fortalecer la cooperación entre los países que comparten la cuenca amazónica y proteger una de las especies más importantes para la biodiversidad y la seguridad alimentaria de la región.
La propuesta aprobada establece la creación de un sistema de coordinación integrado por un comité regional, un comité consultivo y diversos grupos técnicos especializados, con el objetivo de coordinar políticas, compartir información científica y ejecutar acciones conjuntas para preservar estos peces migratorios y sus rutas naturales. Los organizadores calificaron el acuerdo como un hito histórico, al reactivar la cooperación transfronteriza en esta materia por primera vez desde la década de 1980.
La ceremonia de clausura se desarrolló en la sede del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), donde la presidenta del consejo directivo de la Alianza Aguas Amazónicas, Vanessa Rodríguez Flores, destacó que el encuentro permitió consolidar el trabajo articulado entre más de 30 instituciones y sumar nuevos aliados comprometidos con la conservación de los ecosistemas acuáticos.
Durante las jornadas también se evaluaron los avances del plan institucional de la Alianza, identificándose progresos en el monitoreo pesquero, el intercambio de conocimientos y la producción de investigaciones científicas sobre la conectividad de la cuenca amazónica. Además, se ratificó un modelo de gestión que integra a científicos, pescadores, pueblos indígenas y autoridades para mejorar el manejo sostenible de los recursos naturales.
Como parte de los acuerdos finales, las organizaciones participantes anunciaron que reforzarán los grupos técnicos y pondrán en marcha nuevas acciones de monitoreo y cooperación internacional. El objetivo es garantizar la protección de la biodiversidad amazónica y promover una gestión sostenible de los recursos pesqueros, considerados fundamentales para millones de habitantes de la Amazonía.